Caminar en un bosque se asocia con una tensión arterial más baja y un mejor ánimo
La presión arterial sistólica y diastólica disminuyó de forma significativa después de la caminata saludable.
Caminar al aire libre, ¿puede cambiar algo en tu cuerpo a corto plazo? Un equipo investigador ha querido comprobarlo en un programa llamado Kurort Health Walking, una propuesta de paseos por la naturaleza dirigida a personas adultas. El estudio se publicó en PLOS ONE y está disponible en https://doi.org/10.1371/journal.pone.0357733. Te resumimos los hallazgos.
Qué encontró el estudio
Tras la sesión de paseo, en los participantes se observó una bajada significativa de la presión arterial sistólica y diastólica. En concreto, esa disminución fue estadísticamente significativa (p < 0.001). También se observaron cambios en el estado de ánimo: las sensaciones negativas bajaron, la ansiedad disminuyó y las positivas —como el vigor, la amistad, el placer y la relajación— aumentaron, también con una significación de p < 0.001.
En cambio, los índices que miden la actividad del sistema nervioso autónomo (el equilibrio entre sus ramas simpática y parasimpática) no mostraron cambios significativos en los cuatro momentos en que se registraron. Esto sugiere que los efectos observados pueden ser más sutiles de lo que parece o que dependen de otros factores.
Cómo se hizo
Se trata de un estudio “antes-después”, sin grupo de control. Participaron 90 personas que se apuntaron a los paseos comunitarios del programa Kurort Health Walking en la ciudad de Saikai (Nagasaki, Japón), entre marzo de 2024 y marzo de 2025. Las sesiones se desarrollaron en un entorno forestal.
Antes y después del paseo se midieron la presión arterial sistólica y diastólica, la frecuencia del pulso y la actividad del sistema nervioso autónomo mediante la variabilidad de la frecuencia cardíaca (índices LF/HF y potencia HF). Esas mediciones se tomaron en cuatro puntos: antes, durante y después del recorrido. El estado de ánimo se evaluó con cuestionarios validados.
Qué significa para ti
Que un solo paseo por un entorno natural se asocie a una tensión más baja y a un mejor ánimo es un dato interesante para incorporar pequeños hábitos saludables. Caminar al aire libre, en un parque o en un bosque, puede ser una forma agradable de moverte y de desconectar.
Ahora bien, no debes interpretarlo como una recomendación para dejar tus medicamentos ni para sustituir tu tratamiento médico. La tensión arterial y la salud emocional dependen de muchos factores, y lo que funciona para una persona no siempre sirve para otra. Siempre debes consultar con tu médico antes de hacer cambios en tu estilo de vida o en tu medicación. Este estudio simplemente observa una asociación a corto plazo en un grupo concreto.
Limitaciones
El estudio no contó con un grupo de control, por lo que no es posible distinguir cuánto influyó el entorno forestal, cuánto la actividad física y cuánto el contexto social o el hecho de estar al aire libre. Además, solo se valoran cambios inmediatos, no efectos duraderos. Los autores advierten de estas limitaciones, y por eso conviene leer los resultados con prudencia. Hace falta más investigación para confirmar si estos beneficios se mantienen y en qué condiciones.
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Contenido revisado por la Dra. Ayleen Lubo Gelvez · Colegiada ICOMEM nº 282894099
Redacción divulgativa con apoyo de IA a partir del estudio científico citado. Contenido con fines educativos, no constituye consejo médico.