Sustituir un alimento por otro en la compra online se asocia a una cesta más sana y con menos huella de carbono
Animar a intercambiar alimentos por otros más saludables y con menos carbono mejoró la salubridad y redujo la huella de carbono de las compras online.
Qué encontró el estudio
Un ensayo aleatorizado publicado en PLOS Medicine ha observado que recibir recomendaciones para sustituir un alimento por otro en un supermercado online mejoró la calidad media de la cesta de la compra y, según el tipo de recomendación, también redujo su huella de carbono. El estudio completo está disponible en https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1004847.
En concreto, quienes recibieron consejos centrados en la salud mejoraron su índice de salubridad en 4,7 puntos (en una escala de 1 a 100) frente al grupo control; quienes recibieron consejos combinados de salud y clima, en 4,0 puntos; y quienes recibieron solo consejos climáticos, en 2,4 puntos. Todos estos cambios fueron estadísticamente significativos.
En cuanto a la huella de carbono, las recomendaciones centradas solo en el clima la redujeron en 3,3 kg de CO₂ equivalente por kg de producto, y las combinadas en 2,8 kg. Las recomendaciones centradas solo en la salud no produjeron una reducción significativa del CO₂.
Los autores subrayan que estos efectos no variaron según la edad ni el grado de conciencia sobre salud o medio ambiente de los participantes.
Cómo se hizo
Se trata de un ensayo paralelo aleatorizado con 1.201 adultos estadounidenses mayores de 18 años, reclutados entre mayo y junio de 2025. Los participantes realizaron tres visitas semanales a un supermercado online de aspecto realista. En la primera visita hicieron la compra sin ninguna intervención; después fueron asignados al azar a uno de cuatro grupos: recomendaciones climáticas (301 personas), recomendaciones de salud (300), recomendaciones combinadas de clima y salud (300) o grupo control (300 personas). En las dos visitas siguientes repitieron la compra con las recomendaciones de su grupo.
Los investigadores midieron dos aspectos principales: la salubridad de los productos elegidos (mediante el índice Ofcom Nutrient Profiling Model, que puntúa de 1 a 100) y la huella de carbono asociada a su producción (kilogramos de CO₂ equivalente por kilogramo de producto). Los análisis se hicieron por intención de tratar, es decir, contando a todos los participantes en el grupo al que fueron asignados. El ensayo está registrado en ClinicalTrials.gov con el identificador NCT#06648226.
Qué significa para ti
Este estudio sugiere que un pequeño cambio en la forma de comprar —sustituir un producto por otro más saludable o con menor impacto ambiental— puede tener un efecto positivo sobre la calidad de tu cesta. No te pide que rediseñes tu alimentación entera: basta con cambiar un alimento por otro en varios productos de la compra. Muchas tiendas online ya ofrecen sugerencias de este tipo, y puede ser útil prestarles atención.
Ahora bien, este resultado no es un consejo médico ni una recomendación a medida: no sustituye la opinión de un profesional sanitario. Si tienes dudas sobre tu alimentación o necesitas orientación para cambiar hábitos, lo prudente es comentarlo en una consulta de medicina general.
Limitaciones
Los propios autores señalan que la muestra del estudio no representa del todo a la población estadounidense, y que al realizarse en un entorno online simulado los resultados podrían no trasladarse exactamente a las tiendas físicas. Además, la compra se realizó en un contexto experimental y no se evaluó si esos cambios se mantienen en el tiempo ni su efecto en la salud real de las personas. Por todo ello, conviene interpretar los resultados como una tendencia sugerente, no como una prueba definitiva.
Contenido revisado por la Dra. Ayleen Lubo Gelvez · Colegiada ICOMEM nº 282894099
Redacción divulgativa con apoyo de IA a partir del estudio científico citado. Contenido con fines educativos, no constituye consejo médico.