Apoyo psicológico a distancia y por pasos: menos ansiedad y depresión en trabajadores migrantes
La intervención escalonada se asoció a una reducción significativa de los síntomas de ansiedad y depresión en trabajadores migrantes.
Qué encontró el estudio
Un ensayo clínico realizado en Países Bajos ha observado que un programa de apoyo psicológico escalonado, ofrecido a distancia y guiado por personas sin formación clínica especializada, se asocia a una reducción de los síntomas de ansiedad y depresión en trabajadores migrantes polacos con malestar emocional elevado.
Al final del seguimiento (dos meses después de terminar el programa), el grupo que recibió la intervención obtuvo una puntuación media de 14,8 en la escala combinada de ansiedad y depresión, frente a 21,3 en el grupo que recibió el cuidado habitual. Esa diferencia de casi siete puntos (–6,52) fue estadísticamente significativa, con un efecto moderado. Ya se observaron diferencias claras tras el primer paso de la intervención, y se mantuvieron después del segundo paso.
Los eventos adversos graves fueron pocos (2 en el grupo de intervención y 6 en el grupo de control) y ninguno se consideró relacionado con el programa.
Puedes consultar el artículo original en https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1005197.
Cómo se hizo
Se trata de un ensayo controlado aleatorizado, uno de los diseños más fiables para evaluar si una intervención funciona. Participaron 218 trabajadores migrantes polacos mayores de 18 años que vivían en Países Bajos y que presentaban malestar psicológico elevado, medido con un cuestionario de cribado (K10 ≥ 16).
La mitad fue asignada al azar al grupo de intervención y la otra mitad al grupo de control (cuidado habitual). Antes de conocer su asignación, todos los participantes recibieron primeros auxilios psicológicos.
El programa de intervención constaba de dos pasos. El primero era una autoayuda online guiada, llamada "Doing What Matters in Times of Stress" (Hacer lo que importa en tiempos de estrés). Si tras ese paso el malestar seguía siendo elevado, se ofrecía un segundo paso: apoyo psicológico individual por videoconferencia con un protocolo llamado "Problem Management Plus" (Manejo de problemas Plus). Ambos pasos eran impartidos por ayudantes no profesionales, pero previamente formados y supervisados.
Los participantes fueron evaluados en cuatro momentos: al inicio, a las 7 semanas (tras el primer paso), a las 13 semanas (tras el segundo paso) y a las 21 semanas (seguimiento a dos meses). El resultado principal era una puntuación combinada de ansiedad y depresión (PHQ-ADS), y el análisis se hizo por intención de tratar, es decir, teniendo en cuenta el grupo asignado al principio, aunque no se completara el programa.
Qué significa para ti
Este estudio sugiere que una atención psicológica por pasos, que empieza con una herramienta sencilla de autoayuda y solo añade un apoyo más intensivo si hace falta, puede ser útil para personas con malestar emocional. Además, al ofrecerse a distancia, evita barreras como los desplazamientos o la lista de espera, y al estar guiada por personal no especializado, podría ser más fácil de ampliar.
Eso no significa que debas sustituir ningún tratamiento que estés siguiendo, ni que esta intervención sea la solución para todo el mundo. Cada caso es único, y lo más sensato es comentar tus síntomas con un profesional sanitario si sientes que necesitas ayuda.
Para ti, como lector en España, la idea de un apoyo escalonado y a distancia puede resultar interesante, sobre todo si tienes dificultades para acceder a atención de salud mental. Sin embargo, este estudio se realizó en un colectivo muy concreto (trabajadores migrantes polacos en Países Bajos), así que hace falta más investigación para confirmar que funciona igual en otros grupos y contextos.
Limitaciones
El estudio tiene limitaciones importantes que conviene conocer. La mayoría de los participantes eran mujeres y llevaban ya varios años viviendo en Países Bajos, por lo que los resultados podrían no aplicarse a otros perfiles de migrantes, como los recién llegados o los hombres. Además, el seguimiento fue relativamente corto (dos meses), lo que impide saber si los beneficios se mantienen a largo plazo.
Tampoco hubo cegamiento: los participantes y la investigadora principal no estaban cegados a la asignación, y los síntomas eran notificados por los propios participantes. Esto puede influir en cómo se puntúan los síntomas. Por último, el número de participantes fue moderado (109 por grupo), por lo que los hallazgos, aunque sólidos, conviene replicarlos en estudios más amplios.
Contenido revisado por la Dra. Ayleen Lubo Gelvez · Colegiada ICOMEM nº 282894099
Redacción divulgativa con apoyo de IA a partir del estudio científico citado. Contenido con fines educativos, no constituye consejo médico.