Los ictus en menores de 55 años aumentaron durante y después de la pandemia en Inglaterra
El aumento de ictus en menores de 55 años se agravó durante la pandemia y no se ha revertido, sobre todo en minorías étnicas.
Qué encontró el estudio
Un equipo de investigadores publicó en PLOS Medicine un análisis de todos los primeros ictus registrados en Inglaterra entre abril de 2018 y marzo de 2024, un total de 643.885 casos. El estudio completo está disponible en https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1004999. Al comparar tres periodos —antes, durante y después de la pandemia de COVID-19—, observaron que la incidencia de ictus en personas menores de 55 años aumentó de forma significativa durante la pandemia: la razón de tasas de incidencia (IRR) fue de 1,07 (IC del 95%: 1,05 a 1,09). Es decir, se registraron más casos de los esperados. La tendencia continuó después, con una IRR de 1,04 (IC del 95%: 1,02 a 1,06) al comparar 2022-2024 con 2020-2022.
Este incremento se observó de forma consistente al analizar por sexo, etnia, nivel de privación, región y subtipo de ictus. Fue especialmente marcado en minorías étnicas durante la pandemia: en personas de origen asiático la IRR fue de 1,26 (IC del 95%: 1,20 a 1,33) y en personas de origen negro de 1,13 (IC del 95%: 1,05 a 1,21).
En cambio, en personas de 55 años o más la incidencia se mantuvo estable durante la pandemia (IRR = 0,99; IC del 95%: 0,99 a 1,00) y aumentó ligeramente después (IRR = 1,04; IC del 95%: 1,03 a 1,04). Los autores calcularon además un indicador de la divergencia temporal entre edades (RTTR). Esta brecha se amplió durante la pandemia (RTTR = 1,07; IC del 95%: 1,05 a 1,08) y no ha mejorado desde entonces (RTTR = 0,99; IC del 95%: 0,97 a 1,00).
Otro hallazgo relevante fue el aumento de hipertensión y diabetes sin diagnosticar antes del ictus en los menores de 55 años durante la pandemia (riesgo relativo de 1,07 para hipertensión, IC del 95%: 1,02 a 1,13; y de 1,22 para diabetes, IC del 95%: 1,08 a 1,37). Esta tendencia también fue más acusada en minorías étnicas y no se revirtió después.
Cómo se hizo
Se trata de un estudio poblacional de ámbito nacional en Inglaterra, basado en el cruce de registros sanitarios. Los investigadores identificaron los primeros ictus en adultos mediante fuentes de datos solapadas: atención primaria, ingresos hospitalarios, certificados de defunción y una auditoría nacional específica de ictus. Calcularon la incidencia estandarizada por edad en los grupos de menores de 55 años y de 55 o más, y la compararon en tres periodos: prepandemia (2018-2020), pandemia (2020-2022) y pospandemia (2022-2024). También compararon el diagnóstico y el tratamiento de factores de riesgo modificables —hipertensión, diabetes, fibrilación auricular e hiperlipidemia— antes y después del ictus. Los análisis se repitieron por sexo, etnia, privación, región y subtipo de ictus. En total incluyeron 206.290 ictus en el primer periodo, 211.420 en el segundo y 226.175 en el tercero.
Qué significa para ti
Estos resultados no permiten afirmar que la pandemia haya causado directamente los ictus, pero sí sugieren que hay una tendencia que merece atención. El aumento de hipertensión y diabetes sin diagnosticar en personas jóvenes apunta a que muchos casos no se estaban detectando a tiempo. Esto recuerda lo importante que es conocer tu tensión arterial, tus niveles de glucosa y tu perfil de riesgo cardiovascular, y acudir al médico si hace tiempo que no te revisas. Un control adecuado de los factores de riesgo puede ayudar a prevenir complicaciones graves. Este estudio no es un consejo médico: si tienes dudas sobre tu salud, lo mejor es consultarlo con un profesional sanitario.
Limitaciones
La principal limitación es el uso de datos recogidos de forma rutinaria, que carecen del detalle necesario para explorar los mecanismos que explican estos cambios. Además, al ser un estudio observacional, no permite establecer relaciones de causa y efecto. Los resultados provienen de Inglaterra, por lo que su aplicación a otros contextos debe hacerse con cautela. Aun así, la magnitud y la consistencia de los hallazgos subrayan la importancia de seguir investigando.
Contenido revisado por la Dra. Ayleen Lubo Gelvez · Colegiada ICOMEM nº 282894099
Redacción divulgativa con apoyo de IA a partir del estudio científico citado. Contenido con fines educativos, no constituye consejo médico.