Un programa digital con apoyo humano se asocia a menos ansiedad y depresión en enfermedades crónicas
El estudio observa que una intervención digital con apoyo humano se asocia a una reducción de los síntomas de ansiedad y depresión.
Qué encontró el estudio
¿Puede una plataforma digital ayudar a quien convive con una enfermedad crónica a sentirse mejor emocionalmente? El estudio observa que sí. Las personas que siguieron el programa eMPower con llamadas telefónicas semanales de apoyo redujeron su puntuación de ansiedad y depresión en 2,9 puntos más que quienes siguieron con su vida habitual, transcurridas 12 semanas. La herramienta con la que se midió es la escala HADS, un cuestionario usado para detectar malestar emocional.
También encontró que el programa utilizado por cuenta propia se asoció a una mejora de 2,6 puntos frente al grupo de control. El análisis de este grupo autodirigido fue exploratorio. Además, no se observaron diferencias significativas entre las dos modalidades del programa, lo que sugiere que el beneficio podría conseguirse también sin el acompañamiento telefónico, aunque este punto requiere más investigación.
Asimismo, ambos programas se asociaron a mejoras en la fatiga y en la calidad de vida relacionada con la salud. No se notificaron efectos adversos vinculados a la intervención.
Cómo se hizo
El trabajo es un ensayo controlado aleatorizado realizado en 13 países, con reclutamiento por internet. Participaron 825 adultos con enfermedades crónicas declaradas por ellos mismos. Se dividieron al azar en tres grupos: 274 en el grupo de control, en lista de espera; 275 en el programa digital autodirigido; y 276 en el programa con apoyo humano. El apoyo consistía en llamadas semanales de hasta 15 minutos hechas por personal no sanitario entrenado.
El programa eMPower combinaba vídeos guiados de movimiento, ejercicios de respiración, meditación, un plan de habilidades de afrontamiento basado en psicología y contenidos educativos sobre la enfermedad. La variable principal fue el cambio en la puntuación total de HADS al cabo de 12 semanas.
Completaron el seguimiento 695 personas (84,2 % del total). Se analizaron los datos de 222 participantes del grupo con apoyo humano, 214 del grupo autodirigido y 259 del grupo de control. Los análisis siguieron el principio de intención de tratar, es decir, se contaron todos los participantes según el grupo al que fueron asignados, completaran o no el programa.
Qué significa para ti
Si vives con una enfermedad crónica y experimentas ansiedad, desánimo o fatiga, estos resultados te hablan de una vía accesible y estructurada para complementar tu cuidado. No se trata de un consejo médico ni de una razón para abandonar o cambiar lo que te haya indicado tu profesional sanitario; si algo de esto resuena contigo, conviene comentarlo en tu próxima consulta.
Que el apoyo humano no marcara una clara diferencia podría ser una buena noticia para que más personas puedan beneficiarse con menos recursos. Aun así, hacen falta estudios que comprueben si el efecto se mantiene más allá de las 12 semanas y si resulta rentable. Puedes consultar el artículo original en https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1005198.
Limitaciones
El diseño con lista de espera tiene un punto débil: los participantes sabían si estaban recibiendo la intervención o no, y eso puede influir en cómo responden a los cuestionarios. Además, la mayoría de los diagnósticos fueron comunicados por las propias personas participantes, sin verificación clínica. El seguimiento se limitó a 12 semanas y la muestra fue sobre todo femenina y con estudios superiores, lo que puede limitar la aplicación de los resultados a otros perfiles. Quedan por publicar algunos análisis secundarios y exploratorios complementarios, incluidos los relacionados con el proceso y el coste-efectividad. Por todo ello, conviene leer estos resultados como una evidencia útil, pero no como una verdad cerrada.
Contenido revisado por la Dra. Ayleen Lubo Gelvez · Colegiada ICOMEM nº 282894099
Redacción divulgativa con apoyo de IA a partir del estudio científico citado. Contenido con fines educativos, no constituye consejo médico.